miércoles 20 de agosto de 2008

Como ganar una pelea contra veinte niños

Simplemente no pude evitar traducir y publicar este post. Estuve treinta minutos leyéndolo porque la risa no me dejaba terminar. Incluso en la traducción seguía con convulsiones.
El post es de Cracked, un blog en inglés que, tengan por seguro, voy a seguir más de cerca.
Señoras y señores, de pie.


No voy a preguntar por qué va a luchar contra veinte niños. Eso es asunto suyo, aunque la mayoría de las razones son tan antiguas como el tiempo en sí:

1) Ellos empezaron.
2) Usted revoleó la mesa mientras perdía una partida de "Magic: The Gathering", y dañó varias cartas raras.
3) Ellos robaron a su mujer.
4) Usted robó su mujer.
5) Usted ha tenido suficiente de su mierda.

Ya sea un buen hombre que se encontraba en el lugar equivocado en el momento equivocado, o un peligroso maníaco, aquí en Cracked queremos ayudar. Es por eso que hemos consultado con los expertos (que no desean ser nombrados) sobre la manera de maximizar sus probabilidades de ganar una lucha contra veinte niños. Siga estas instrucciones, y sus oponentes desearán nunca haber nacido 6 o 7 años atrás.

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Utilice una técnica apropiada: Las Artes Marciales mixtas modernas están orientadas casi exclusivamente a combates uno a uno, y no están diseñadas para combatir múltiples diminutos agresores. Como un adulto, puede estar bastante seguro de destruir totalmente a un pendejo de 7 años, si usted lo derribó para surtirlo. Pero al hacerlo expondría su espalda y cabeza a sus pares. Lo mejor que puede hacer es permanecer parado y usar técnicas de golpes. Karate es una buena elección - que fue diseñado originalmente en el 1600 para el uso de maestros jardineros japoneses desarmados.

Sea consciente del terreno: Por defecto, usted va a tener una ventajosa altura contra veinte niños, pero asegúrese de no ceder. Evitar los combates en torno a las mesas de picnic, pasamanos, o cualquier cosa con la que un niño particularmente audaz podría lanzar un ataque aéreo. La situación ideal es una lucha contra niños atrapados en una zanja bajo usted.

Manténgase en movimiento: A no ser que sea muy afortunado y se encuentre luchando contra veinte infantes, la movilidad va a ser una desventaja a la hora de luchar contra un grupo numeroso de niños. Usted debe evitar ser rodeado a toda costa. Manténgase en movimiento, y siempre tratando de posicionar la mayor parte de los niños a un solo lado de usted. Rodea, esquiva, y usa retiradas tácticas para tratar de enfrentarse a un solo niño a la vez, donde su alcance y de décadas de desarrollo muscular debería ser una ventaja.

Velocidad: Deseará que esta lucha termine lo antes posible. Los niños tienen infinitas cantidades de energía, y se cansará rápidamente a medida que avanza la lucha. Si programa su lucha contra veinte niños de antemano por alguna razón, les insto a centrar su formación física en un régimen de acondicionamiento cardiovascular y la inhalación de lacrimósamente grandes cantidades de cocaína.

Intimidación: Aunque no espero que usted sea intimidado por la perspectiva de la lucha contra veinte niños - dada la auto-confianza que viene con la madurez - recuerde que la intimidación es una calle de dos vías. Veinte es un gran número y, en caso de que esa cantidad de niños pierdan su temor a usted, tenga cuidado. Ruja y haga muestras de fuerza para asustar a los niños. Al provocar, recuerde que los niños son casi cómicamente estúpidos, y no comprender ninguna de sus burlas más creativas. Usted no va a intimidar a nadie si ha de explicar concretamente tres veces lo que le hizo a su madre ayer por la noche.

Comenzar por el lider: Suponiendo que los veinte niños carecen de formación militar, van a comportarse más como una manada de animales que un grupo cohesionado. Por defecto, las manadas siguen a un líder alfa, y si logra vencer a ese niño, el resto de la manada pierde rápidamente su voluntad de lucha. En algunos casos, el líder estará dando órdenes activamente y, por tanto, será fácil de identificar. Otras veces serán más difíciles de encontrar. En esos casos, vaya contra el más alto, o el que tenga más Pokemons en su ropa. Una vez que el niño alfa está acabado, usted contará con una estrecha ventana de intimidación abierta mientras los niños se reagrupan. Recomiendo levantar su cuerpo por encima de su cabeza y gritar hasta quedar ronco. Ese es El movimiento del veterano inteligente.

Ataques a la ingle: En general, la entrepierna es un pequeño y fácilmente defendibles objetivo, y no suele ser un factor en la mayoría de peleas en un razonable nivel profesional. Dicho esto, cuando los niños son atacados por un adulto, rara vez va a responder profesionalmente. Una vez más, si usted preve que pronto estará intercambiando golpes con una veintena de niños, utiliza una coquera*. Si llega a recibir un golpe en la ingle, bajo ninguna circunstancia debería colocar su mano en sus genitales y masajearse para resistir el dolor - de tocar mientras que sus partes privadas rodeado de menores es ilegal en muchos estados, y mal visto por el resto.

Armas: Sugiero abstenerse de utilizar armas, y no sólo a causa de las duras condenas mínimas obligatorias en las leyes que son una triste realidad en esta edad moderna. Traer un arma que pueden inducir a los niños a llevar armas. Este tipo de escalada juega en su contra. Considerando que, antes usted bien podría absorber de forma segura varias decenas de pequeños puños antes de ser incapacitado, está ahora en peligro de ser disminuido con un solo golpe de suerte. Si un niño con un par de tijeras de juguete le da en su tendón de Aquiles (la ingle del tobillo), entonces usted está al horno.

Deje que el último se vaya: En las Ligas Profesionales de Lucha-contra-veinte-niños es ahora tradición, pero incluso durante las crudas peleas callejeras contra veinte niños tiene un propósito importante. Al dejar que ese niño corra la voz de su gran fortaleza y que con usted no se jode entre los demás niños de la zona, puede asegurar que pasará un largo tiempo antes de que efectivamente alguien más le lloriquee que usted se está apropiando de los columpios.


*coquera: protección para testículos usada usualmente en los deportes.

viernes 6 de junio de 2008

B47

Me sangra la oreja, mierda.
Después de un examen de probabilidad volvemos a mi casa con Rul. Le voy a prestar un libro para un trabajo práctico de programación. Aprovechamos para pasear un rato mientras charlamos sobre nimiedades. Yo voy atento a la sangre que salía de mi oreja, Rul a no pisarme el cerebro por si se me cae.
Elegimos pasar por la avenida. No se porque, ambos odiamos las muchedumbres. Igual estaba tranquilo.
Vemos a media cuadra un bar y el solo imaginar una taza de café me hace sonreir.
Pasamos por la puerta de enfrente y los dos bajamos el ritmo. Tenemos una sincronización muy buena después de tantas horas canturrear fórmulas como si fueran salmos y de rezar a Dioses sin nombre.
Frenamos y nos miramos por un momento. Me doy cuenta que él sabe como quiero entrar ahí. Seguramente él también quiere.
Retrocedemos unos pasos y entramos por una puerta lateral.
No hay mucha gente. Veo un fulano trajeado que me hace acordar que antes era un bar de abogados. Ya no.
Nos sentamos cerca de la ventana y miramos a través de ese vidrio que parece hacer que cualquier día se vea nublado.
Una muchacha rubia, de no más de treinta años nos alcanza la carta. Rul me comenta que le parece conocida. Viniendo de él eso es un hecho, y no chamullo barato. A mí también me suena, pero se que me hace recordar. Playa, amanecer, una mujer, un garrón. A otra cosa.
Hacemos el pedido y matamos el tiempo mirando alrededor.
Ahora el fulano trajeado está acompañado de una mujer y unos niños. En la cara se nota que lo devolvieron de sus recuerdos de soltero a su seguramente amarga realidad.
Ambos, de nuevo, sincronizados, clavamos la mirada en el fondo del local.
Un viejo. No un anciano, no le queda bien el sustantivo. Es un viejo que nos mira fijo.
Me inquieta algo de él. Frunce las cejas. Ladea la cabeza.
Me da la impresión que no encaja. Parece fuera de tiempo. Un retrato gauchesco.
Entonces se acomoda. Clava los dedos arrugados en la madera de la mesa y tira el peso sobre sus brasos. Se levanta un poco pero empieza a perder simetría. Se ladéa. El rostro se contorsiona hasta que sus ojos desaparecen entre su pellejo. Se tiró un pedo.
Disimulo la risa, como siempre, pasando mi mano desde la sien hasta la nuca. Me manché.
Mierda, cierto que me sangraba la oreja.

jueves 10 de enero de 2008

Entre momento y momento

Busco música en un stand de la Feria. Hace unos minutos compré una katana, una wakisashi y un tanto con soporte y todo* por lo que estoy más emocionado que moro en La Meca.
Tengo un CD de Grandes Éxitos de los 80 en la mano. No me gustó.
Busco el lugar de donde lo saqué. Ah, ahí. Me acerco pero hay gente adelante de ese lugar.
No tengo la paciencia ni la cordialidad como para pedir permiso. Además, con solo estirar el brazo puedo dejarlo donde estaba.
Lo hago. Dejo el CD en su lugar correspondiente.
Mi brazo pasa sobre el hombro desnudo de una mujer, seguramente no mayor que yo que, apenas tomando el color dorado típico de la playa, continua hacia un cuello fino solo interrumpido por una linea de tela negra de un centímetro de ancho que mantenía la remera sobre su torzo. El pelo rojizo esta atado en una cola a la altura de la nuca, dejando al descubierto la parte superior de la espalda aún no rozada demasiado por el sol, pero lo suficiente para dejar la marca del brassiere de la bikini.
Quedo cautivado por la imagen. No se porque, no es nada del otro mundo. Entonces capto su perfume. Un toque dulzón, sin llegar a ser empalagoso, me empuja levemente hacia adelante inconscientemente. Siento el calor que desprende la piel que fue expuesta al calor hace unas pocas horas.
Ahora es el turno de mi oído. De sus labios sale una melodía tarareada con tal suavidad y homogeneidad que parece provenir de un violín. Puedo adivinar que tiene una voz preciosa.
Deja de tararear mientras mira otro CD. Aprovecho el momento para salir del hechizo y alejarme un poco hacia el costado, justo a tiempo. Ella gira y queda mirando sobre mi hombro, lo que me permite ver su rostro y cuerpo de reojo.
Labios pintados de un rojo claro que no llega al rosa. Nariz pequeña y ojos apenas sombreados, con iris color celeste-gris.
Su figura se distingue gracias a la remera negra, ajustada, y su minifalda de jean. Cuerpo armonioso. Pechos evidentes, sin ser excesivos. Cintura fina que se ensancha en las caderas formando la figura ideal.
Vuelve a la posición anterior, esta vez viendo un CD de rock internacional. No puedo ver de quien es. Me acerco nuevamente hasta quedar en mi posición inicial. Mirando ese cuello que habría sido admirado por el famoso duque de Transilvania. Es como si me llamara para besarlo. Pero no soy tan impulsivo para hacerlo de golpe. Todavía me queda algo de autocontrol y cordura.
Me alejo apenas más de lo suficiente como para que se de vuelta sin que nuestros rostros choquen. Dejar que el aire entre a mis pulmones. Dejo mis labios levemente abiertos mientras preparo el primer argumento para intentar conocer a ese ángel de pelo rojiso.
"¡Ivan, nos vamos!"

... Ya es hora de empezar a vacacionar sin mis viejos.


Nota: Imagen de YourDirtySecret (Deviantart)
* Foto de la compra

miércoles 9 de enero de 2008

Un año

Hace más de un año, el 22 de diciembre me decidí a probar esa yerba de la que hablaban unos amigos: un Blog.
Hace más de un año en mi inocencia decidi usar el blog para publicar distintas reflecciones sin pensar en un público.
Con el tiempo me di cuenta que no es tan así. Termine posteando por compromiso, siempre teniendo en cuenta a los escasos lectores que disponian de tiempo sin etiquetar para leer.

Bueno, este año no voy a empezar con lo que parecen promesas políticas. Simplemente escribiré lo que me entre en ganas, o subiré alguna que otras cosa que me interese.

Sin más que decir por ahora más que felices vacaciones, me despido.

sábado 24 de noviembre de 2007

Good/Evil


Porque el bien y el mal siempre están en el mismo lugar.
¿Qué es lo que ves?

Fuente: Microsiervos

domingo 4 de noviembre de 2007

Darth Vader es grosso 2

Siguiendo con el post anterior, Darth Vader:

Aparece en los billetes de 1 Crédito galáctico:


Va a hacer las compras en una scooter:

Matemática exacta mis chancletas.

a = b
a² =ab
a² - b² = ab - b²
(a - b)(a + b) = b(a - b)
a + b = b
b + b = b
2b = b
2 = 1


A ver quien encuentra el error :P.